Agencia MANL
Toluca, Méx.- El diputado David DomÃnguez Arellano, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (GPPAN), en la LVII Legislatura, presentó un proyecto de punto de acuerdo para reformar el artÃculo 24 de la Constitución PolÃtica de los Estados Unidos Mexicanos, con el propósito de que la Cámara de Senadores, en el Congreso de la Unión, puntualice públicamente y sin ambigüedades el derecho de los mexicanos a ejercer su libertad de religión.
La libertad religiosa “la vemos no sólo como una libertad sino como un derecho fundamental del ser humano, para creer y practicar los dogmas que su conciencia e inteligencia le dicten y exteriorizarlas con orden y respeto la cual de ninguna manera atenta contra la esencia del Estado Laico, ni vulnera el principio de división de la Iglesia y el Estado".
Este derecho, señaló DomÃnguez Arellano, debe ser respetado por el Estado, siempre que las creencias o prácticas religiosas no constituyan un delito o agravien los derechos fundamentales de terceros.
En atención a ello, dijo, el GPPAN en el Estado de México está a favor de que se reforme el ArtÃculo 40 Constitucional Federal que incorpora declarativamente el “principio de Laicidad como un elemento definitorio del Estado Mexicano, sin detrimento de la libertad de pensamiento, conciencia y religión”.
Toluca, Méx.- El diputado David DomÃnguez Arellano, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (GPPAN), en la LVII Legislatura, presentó un proyecto de punto de acuerdo para reformar el artÃculo 24 de la Constitución PolÃtica de los Estados Unidos Mexicanos, con el propósito de que la Cámara de Senadores, en el Congreso de la Unión, puntualice públicamente y sin ambigüedades el derecho de los mexicanos a ejercer su libertad de religión.
La libertad religiosa “la vemos no sólo como una libertad sino como un derecho fundamental del ser humano, para creer y practicar los dogmas que su conciencia e inteligencia le dicten y exteriorizarlas con orden y respeto la cual de ninguna manera atenta contra la esencia del Estado Laico, ni vulnera el principio de división de la Iglesia y el Estado".
Este derecho, señaló DomÃnguez Arellano, debe ser respetado por el Estado, siempre que las creencias o prácticas religiosas no constituyan un delito o agravien los derechos fundamentales de terceros.
En atención a ello, dijo, el GPPAN en el Estado de México está a favor de que se reforme el ArtÃculo 40 Constitucional Federal que incorpora declarativamente el “principio de Laicidad como un elemento definitorio del Estado Mexicano, sin detrimento de la libertad de pensamiento, conciencia y religión”.














